Los lobos que sabían jugar con los humanos

Noticia.- 16/01/2020

Piense en una escena tan sencilla como la de lanzar una pelota y que un perro la traiga de vuelta. Aunque parece simple, es una acción de una gran complejidad que muestra de golpe toda la complicidad evolutiva que une a personas y perros. El animal entiende la intención del humano, interpreta sus gestos e indicaciones, asume la finalidad lúdica del comportamiento: están jugando juntos. Esa capacidad de leer las acciones de las personas está grabada en los perros; no en vano, los perros fueron el primer animal domesticado por la humanidad